El entorno empresarial actual demanda de las organizaciones un alto grado de competitividad, ingenio, calidad y adaptación. Hablar de dirección de proyectos implica abordar conceptos como liderazgo, planeación, control, responsabilidad, negociación, inteligencia emocional, administración del tiempo y en general todas aquellas habilidades que hacen de la gestión un arte.
Hoy en día los líderes empresariales identifican la gerencia de proyectos como un estilo de dirección y de organización del trabajo, que se constituye en una herramienta efectiva para alcanzar los objetivos organizacionales y que por su flexibilidad se alinea de forma precisa con la estrategia de las compañías.
Según el PMI, un proyecto se puede definir como un esfuerzo temporal encaminado a crear un producto o servicio único . Partiendo de esta definición, el líder de proyectos debe lograr la integración total de todas las personas involucradas, con el fin de alcanzar el objetivo planeado, en el tiempo previsto y con los recursos asignados.
El perfil del gerente de proyectos es el de una persona competente y responsable, que le guste asumir retos, que disfrute manejando los riesgos y los conflictos inherentes a su rol, con un alto grado de liderazgo, capaz de motivar y guiar a su equipo para alcanzar las metas propuestas.
Uno de los retos más grandes al que se enfrenta el gerente de proyectos es la gestión del talento humano; se debe estar en capacidad de manejar la diversidad de ideas, conceptos, culturas y formas de actuar, obteniendo lo mejor de cada persona en favor del proyecto. Hay que ser exigente consigo mismo y con el equipo de colaboradores, dando ejemplo de disciplina y compromiso, reflejando la imagen de un verdadero líder.
Por ser un proyecto un esfuerzo enmarcado en el tiempo, la planeación de actividades juega un papel de gran importancia. Lograr ejecutar las actividades planeadas en el tiempo previsto es otro de los obstáculos que debe superar el gerente de proyectos, es aquí donde se mide la habilidad para gestionar el tiempo, que junto con el manejo del talento humano constituyen la clave para alcanzar el éxito.
A pesar de una planeación minuciosa siempre van a existir algunas variables externas y no previstas que afectan los proyectos. El nivel de creatividad del líder de proyectos se pone a prueba cuando se ve enfrentado a tomar decisiones y a resolver los conflictos que se generen; obtener la mejor solución al menor costo es quizás una habilidad que se va adquiriendo con el tiempo a medida que se va atesorando una amplia experiencia. Quien se anticipa a lo inesperado siempre estará un paso adelante.
En la gerencia de proyectos, la calidad tiene dos enfoques: el primero tiene que ver con el resultado obtenido, el cual debe satisfacer las expectativas del cliente final. El segundo, es el enfoque de calidad del proyecto, el cual contempla que todas las actividades se ejecuten de forma oportuna, con los recursos asignados y utilizando las mejores prácticas. Por ser la gerencia de proyectos un proceso sistémico enfocado a alcanzar un objetivo específico, requiere esfuerzos importantes en términos de aseguramiento de la calidad.
El gerente de proyectos debe ser un excelente negociador. En un proyecto las situaciones de negociación giran en torno a tiempos, presupuesto y calidad, la tensión constante entre estas tres variables hace que siempre se vea enfrentado permanentemente a un contexto de negociación. Para poder negociar deben existir posiciones diferentes en torno a un tema; de igual manera las partes en conflicto deben querer llegar a un acuerdo, el cual debe estar rodeado de propuestas y concesiones. La habilidad del director de proyectos está en lograr un acuerdo que beneficie a ambas partes, que permita conservar un excelente clima organizacional; lastimosamente no en todas las negociaciones se obtiene el resultado deseado ni tampoco se logra trabajar de manera integrativa, por el contrario algunas veces hay que optar por posiciones radicales en beneficio de los resultados del proyecto.
El desarrollo de un proyecto requiere de un trabajo multidisciplinario. El gerente de proyectos debe incluir dentro de su grupo de trabajo personas idóneas que tengan la formación, la experiencia, el compromiso y los conocimientos técnicos para apoyar la ejecución de las diferentes actividades. La habilidad del líder está en aprovechar las capacidades de su equipo, logrando trabajar de forma armónica y coordinada para alcanzar las metas previstas.
A lo largo de este artículo, he querido presentar algunas de las habilidades que conforman el arte de la gerencia de proyectos, mostrándolas como el conjunto de competencias y conocimientos que una persona debe tener para realizar las diferentes actividades de administración y liderazgo. El ser humano posee habilidades ocultas y no explotadas, que empiezan a surgir a medida que enfrenta el mundo y asume diferentes responsabilidades. Es tarea de cada quien descubrir estas habilidades y lograr convertirlas en grandes fortalezas.
El arte se puede definir como una manifestación de la creatividad, el líder de proyectos debe ser una persona creativa e intuitiva, muchas veces racional pero también instintiva. Una persona que debe lograr “que las cosas se hagan”.